Jasper Russo dejó la moto aparcada entre dos sauces llorones,que estaban justo en la entrada del instituto.
Llegaba unos minutos tarde,pero no le importaba,la impuntualidad era normal en Jasper.
El vampiro caminó con pasos lentos hasta subir las escaleras y dar con el aula ciento cinco,segundo de bachillerato.
Cogió una gran bocanada de aire,que reservaría para hablar y golpeó la puerta con su puño derecho.Oyó un <<adelante>> y abrió la puerta.
-Tu debes de ser el nuevo-escupió una mujer cincuentona,con horrendas gafas de pasta negras y una tremenda voz chillona-¿Sabes que llegas media hora tarde?
-Sí.
Jasper pensó que lo mejor sería hablar con monosílabos para que sus reservas de aire durasen más tiempo y así no tener que respirar aire con fragancias humanas.
La mujer fea y cincuentona frunció el entrecejo.
-Que no se vuelva a repetir¿Entendido-el vampiro asintió-Bueno,yo soy Madalegna,profesora de inglés y por desgracia,este año también seré la tutora de este grupo-se oyeron unas risitas-¡SILENCIO!
Esa palabra se coló por los dientes de la profesora y un montón de saliva impactó en la mejilla derecha de Jasper.Logicamente,las carcajadas fueron unísonas y más intensas.
Lleno de repugnancia,Jasper se llevó la mano a su mejilla y con un rápido movimiento logró deshacerse del pegajoso líquido.
(sin acabar)